El porque del fracaso de las pymes y la empresa familar

Todos hemos oído hablar alguna vez del alto porcentaje de PYMES de nueva constitución que nunca se comen las uvas, es decir que no cumplen ni un año de existencia. Tanto las estadísticas de los organismos públicos como estudios de entidades privadas nos alarman sobre su escasa supervivencia  e intentan analizar las causas.

El porcentaje de fracaso en las Pymes de nueva constitución es demasiado elevado y muy preocupante. Diversas fuentes, tanto públicas como privadas refrendan esta información y también tratan de encontrarle explicación.

Si queremos buscar explicaciones, encontraremos una rápida en la falta de cultura empresarial de la mayoría de las personas que fundan una empresa y sobre en la falta de formación tanto financiera como de gestión y no voy a hablar de habilidades.

Por ejemplo, pensemos en un excelente comercial o un informático que triunfan en su trabajo y deciden aprovechar una buena idea y montarse por su cuenta.

El primer paso es constituir la sociedad, lo que normalmente delegaremos en una gestoría o asesoría de empresas. Nos van a ayudar en la redacción de los estatutos, inscripción en el registro mercantil, la legalización de libros, etc.

También ya que estamos les delegaremos la contabilidad los impuestos y por que no la facturación. No nos dirán que no.

Hasta aquí todo normal, el problema surge porque a mi entender esta forma de gestionar un negocio sólo funciona en proyectos simples y con márgenes de beneficio muy grandes. Y esto desgraciadamente no es lo más normal.

Lo que si es normal es que el empresario se despreocupe de la salud financiera de la empresa, de organizar, planificar, dirigir  y controlar. Vender es relativamente fácil, vender bien ya  no tanto y  cobrar lo que se ha vendido es donde muchos ya ni llegan porque han cerrado.

En definitiva existen muchas carencias en la formación de nuestros empresarios que deberían ser suplidas con más ayudas y cursos específicos para estos colectivos. También debería haber una concienciación mayor de la responsabilidad que supone crear un proyecto empresarial y está claro que a veces hay que intentarlo mas de una vez para tener éxito, pero si te puede salir a la primera mucho mejor.